La exigencia de agua limpia en Guadalajara derivó en una investigación nacional sobre la actuación de los cuerpos policiales durante la manifestación del 11 de octubre.
La CNDH atrajo el caso después de las denuncias de manifestantes que señalaron agresiones, uso de gases y chorros de agua a presión, además de irregularidades durante las detenciones.
Personal del organismo entrevistó a casi todas las personas detenidas y realizó certificaciones médicas para documentar las lesiones y afectaciones denunciadas.
Entre los casos que analiza se encuentra el de un estudiante de Derecho que, según la CNDH, presentó una fractura cervical que requiere atención especializada.
Las diligencias también buscan determinar si existieron irregularidades en la puesta a disposición de los detenidos, dificultades para acceder a una defensa adecuada y posibles actos de tortura.
En paralelo, autoridades de Jalisco abrieron investigaciones sobre la actuación de elementos policiales señalados por posibles abusos.
La CNDH deberá integrar las evidencias recabadas y determinar si existieron violaciones a derechos humanos y qué autoridades podrían tener responsabilidad en los hechos.














Leave a Reply