El nombramiento de Enrique Nieto Junco como vicepresidente de Selecciones Nacionales no solamente representa un movimiento dentro de la Federación Mexicana de Futbol. También ha despertado interés por sus vínculos familiares con el mundo de la representación de futbolistas.
El directivo es hijo de Enrique Nieto Applebaum, promotor deportivo que fundó la agencia Promofut y mantuvo una relación profesional con Rafael Márquez durante parte importante de su carrera como jugador.
Nieto Applebaum estuvo vinculado con la representación del exdefensa mexicano desde su etapa en Atlas y durante su trayectoria internacional, que incluyó su paso por el Barcelona.
Esa relación adquiere relevancia porque Rafael Márquez es actualmente el entrenador de la Selección Mexicana, mientras Nieto Junco ocupará una vicepresidencia encargada de coordinar áreas deportivas y administrativas de los representativos nacionales.
El nuevo funcionario federativo, sin embargo, cuenta con una trayectoria propia dentro del organismo. Ingresó en 2011 y ha desempeñado distintos cargos relacionados con operaciones comerciales, asuntos internacionales y alianzas estratégicas.
La FMF sostiene que su nombramiento responde a la necesidad de homologar procesos y fortalecer la coordinación entre las diferentes categorías.
La relación familiar con un antiguo representante del seleccionador nacional no constituye evidencia de una irregularidad, aunque permite observar las conexiones profesionales y personales que existen dentro del futbol mexicano.
Nieto Junco reportará directamente a Mikel Arriola e Ivar Sisniega y conservará sus responsabilidades institucionales ante organismos internacionales.
Su llegada coloca nuevamente sobre la mesa una cuestión relevante para el futbol mexicano: la importancia de que las decisiones deportivas y administrativas se conduzcan con transparencia, independientemente de las relaciones históricas entre sus protagonistas.
















Leave a Reply