El director Augusto Castillo participa en la selección oficial del Festival Internacional de Cine Guanajuato con “Boli derretido”, una producción mexicana centrada en el proceso de duelo y crecimiento de un adolescente yucateco.
El protagonista, Luis, enfrenta la muerte de su padre mientras intenta comprender los cambios propios de la adolescencia, acompañado por referencias a la tradición oral y la mitología maya.
Castillo explicó que buscó construir una historia íntima sobre la pérdida, pero también sobre la manera en que las comunidades y las creencias ayudan a enfrentar momentos difíciles.
El realizador detalló que el nombre de la película proviene del tradicional boli yucateco, cuya imagen le permitió representar el desgaste emocional y la transformación que experimenta el personaje principal.
Gran parte de la producción fue rodada en Homún, municipio reconocido por sus cenotes y paisajes naturales, escenarios que forman parte esencial de la narrativa visual del largometraje.
El proyecto prescindió de un guion literario tradicional y fue desarrollándose mediante una escaleta que evolucionó conforme avanzaban las filmaciones y el trabajo de edición.
Según Castillo, esa metodología permitió modificar la estructura de la historia hasta encontrar una versión que reforzara el impacto de la ausencia del padre desde el inicio del relato.
El largometraje fue producido sin financiamiento institucional y contó con la colaboración de amigos, habitantes de la comunidad e incluso autoridades municipales que facilitaron parte de la logística.
Con esta propuesta, el director busca mostrar una historia profundamente arraigada en la identidad yucateca, donde el paisaje, la tradición y las emociones se entrelazan para retratar el paso de la infancia a la adolescencia.








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